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Las V Jornadas de Tutores y Residentes en Salamanca, basadas en la formación y la investigación, reúne a 460 asistentes

“La etapa de la residencia es una de las más importantes en el desarrollo como médicos. Y en este período, es fundamental la figura del tutor como la persona encarga de guiarnos para que nos podamos convertir en médicos de Atención Primaria.  Por ello, estas jornadas se han organizado para fomentar la formación, la investigación, compartir vivencias, conocimientos y crear más lazos entre el residente y el tutor”. Así comentaba el Dr. Álvaro Morán, presidente del Comité Organizador de las V Jornadas de Tutores y Residentes SEMERGEN, el objetivo del encuentro celebrado los días 9, 10 y 11 de marzo en la Facultad de Medicina de la Universidad de Salamanca, que ha contado con un total de 460 asistentes y en el que se han presentado 394 comunicaciones (121 orales y 273 pósters). 

Las jornadas han ofrecido un programa científico muy atractivo, para cuya elaboración se ha contado con el apoyo del Grupo de Residentes y Tutores de SEMERGEN, y que ha intentado cubrir las necesidades formativas de ambos colectivos. Concretamente, según la presidente del Comité Científico, la Dra. Sonia Miravet, “los tutores necesitamos menos actividades clínicas y más actividades de formación en investigación, en métodos de evaluación o situaciones difíciles con los residentes, mientras que los residentes solicitan más actividades clínicas como atención de urgencia, lectura de imágenes radiológicas, actualizaciones o interpretación de electrocardiograma”. 

En el acto inaugural, la mesa ha estado formada por el Consejero de Sanidad de la Junta de Castilla y León, Dr. Antonio María Sáez Aguado, el Decano de la Facultad de Medicina, D. Francisco Javier García Criado, el Vicepresidente 1º de SEMERGEN Nacional, Dr. José Polo García, el Presidente del Colegio Oficial de Médicos de Salamanca, Dr. Manuel Gómez Benito y el Presidente del Comité Organizador de las jornadas, Dr. Álvaro Morán. 

Necesidad de seguir apostando por la Atención Primaria

Durante el acto de apertura, se ha recalcado la necesidad de continuar apostando por la Atención Primaria, dotándola de más medios y más personas, y de la necesidad de que la Medicina de Familia se enseñe en las Facultades con la creación de cátedras y asignaturas específicas de nuestra especialidad, ya que se percibe en los alumnos del grado de Medicina un desconocimiento sobre las competencias y funciones del médico de Atención Primaria. 

Concretamente, el Dr. Álvaro Morán ha comentado la necesidad de mayor estabilidad laboral una vez terminada la residencia. "En Castilla y León nuestras salidas laborales son muy amplias pero muy precarias. La Medicina Familiar y Comunitaria siempre se nos enseña que hay que valorar la enfermedad y  el aspecto biopsicosocial de la persona, pero con contratos de 3 meses, cada día en un sitio y con pacientes distintos, es imposible poder realizar una atención de calidad”.

El Sacyl promueve anualmente un contrato de incentivación de tres años para los 25 mejores residentes  de la comunidad, ya sean médicos residentes en Atención Primaria o en Hospitalaria, y durante los cuales, además de realizar la actividad asistencial, se debe realizar un proyecto de investigación. “Es una medida muy positiva, que se debería tomar en otras comunidades autónomas, pero insuficiente. Este año terminamos la residencia más de 40 residentes en Castilla y León, pero solo dos o tres de ellos podrán optar a un contrato estable de 3 años. Para el resto, nos esperan contratos de meses, un día una guardia en un sitio, a los dos días una consulta en otro… En definitiva, trabajo sí, pero con mucha inestabilidad”, resumía el presidente del Comité Organizador.

Impulsar la investigación durante la residencia

La investigación es considerada un aspecto fundamental que ha de adquirirse durante la residencia, y así lo ha expresado Miguel Turégano, Coordinador del Grupo de Trabajo de Residentes SEMERGEN: “La residencia es un periodo de formación y aprendizaje en el que la investigación debe tener un papel clave. Estas jornadas, permiten a los médicos residentes la posibilidad de profundizar en el área investigadora y asentar sólidos cimientos de cara a trabajos de investigación posteriores de mayor enjundia mediante el concurso de casos clínicos/comunicaciones,”. En concreto, de las 394 comunicaciones presentadas en las Jornadas, siete han sido proyectos de investigación.

Sin embargo, hay veces que se juntan diversos factores que dificultan la labor investigadora. En primer lugar, algunos residentes se encuentran con tutores con poca inquietud por la investigación, y por otro lado, los residentes tienden a centrarse más en adquirir y aplicar conocimientos durante la práctica clínica que en la investigación. “Debemos adquirir competencias en investigación. Aquí es donde SEMERGEN ayuda a muchos residentes que quieren iniciarse en la investigación, con la multitud de proyectos de investigación en los que podemos unirnos y a través del Grupo de Residentes, donde están en marcha varios proyectos realizados por compañeros”, apuntaba el presidente del Comité Organizador.

Las dificultades de la enseñanza del “ojo clínico”


Ser tutor de médicos de Familia significa inculcar en el residente un estilo de medicina acorde con los conocimientos clínicos y evidencias científicas actuales, en las que se tenga una visión integral del paciente, y en el que prime la entrevista clínica negociada en el entorno en el que vive el paciente. En otras palabras, el Dr. Rodrigo Abad, Coordinador Grupo de Trabajo Tutores SEMERGEN,  lo ha definido como la tarde de “enseñar a desarrollar ese “ojo clínico” que nos ha dado la experiencia y transmitírsela a nuestros residentes”.

Sin embargo, el camino de la tutorización no siempre es sencillo. “La principal dificultad que nos encontramos los tutores es la presión asistencial a la que estamos sometidos los médicos de familia por la exigencia cada vez mayor de mayor número de pacientes en consulta, y el hecho de que, desde la crisis económica, no sean sustituidos los compañeros en caso de bajas por enfermedad o vacaciones agrava la sobrecarga asistencial y, como tutores, supone disponer de menos tiempo para la formación de nuestros residentes”.

En un estudio de investigación que realizó SEMERGEN hace 2 años y en el que participaron 126 tutores, el 56% tenía asignado un cupo superior a 1.500 pacientes. El 80% manifestaron que la causa de acreditarse como tutor fue su voluntad de participar en la docencia. Solamente un 3% tenía asignada remuneración económica por ser tutor. Sin embargo, a pesar de ello, el 86% de los tutores refería estar motivado o muy motivado por su labor docente.

“Debemos iniciar una actitud reivindicativa ante la Administración para conseguir el reconocimiento profesional a la labor docente, actividad no remunerada y escasamente estimulada desde los niveles de Gestión Sanitaria, a pesar de la dedicación horaria suplementaria que demanda nuestra actividad desde el punto de vista formativo, organizativo y evaluativo para la correcta gestión y desarrollo de la tutorización de nuestros residentes de Atención Primaria”, ha comentado el Dr. Rodrigo Abad.